lunes, 23 de noviembre de 2015

Transitoria

Eres intermitente, una caricia pasajera. Puedes en un parpadeo arrancarme los suspiros, los latidos, los sueños, los labios vacíos; hacerme sentir una noche que podría amanecer en ti, de ti, para ti, contigo. Y luego te desvaneces, cual espíritu libre que eres, para sentir de repente que no figuro en el panorama de tus anhelos. 

Así has sido siempre, desde el primer encuentro, llegas y me tambaleas, me desarmas, me enloqueces... Pero nunca te quedas. Me tienes entre susurros y recuerdos, como la primavera que danza entre las hojas de los sauces, fresca y cálida y risueña, pero al fin y al cabo transitoria.


martes, 15 de septiembre de 2015

Años de amanecer



Hace dos años una mujer me arropó con su reboso, y entre colores y tejidos fuimos descubriendo eso que dicen que es el querer. Me abrió sin permiso las puertas y ventanas, esas que estaban “cerradas por demolición” y fuímonos haciendo sordos al pasado escuchando el percundeo del corazón; haciendo camino, echándonos la vida, jugándonos los sentimientos, arriesgando eso que tan celosos guardábamos.

¡Ay hechicera de hechizos que me hechizan! Con tus ojos de luna, con tu voz de gorrión, con tu belleza clásica, con tus danzas y andanzas, con tus sueños e ilusiones, con tus miedos y temores, con coplas para el corazón.

Me fuiste llenando las cazuelas de sentimientos, mostrándome nuevos fandangos que yo no conocía pero quería conocer, zapateando tonaditas de instrumentos sabrosos, enseñando el café con pan y otros platillos que se comen a escondidas.

Pero luego, ya mientras van pasando mucho estos años, porque no son tantos pero ocurren fuerte, hay cosas que acontecen, unas veces oscurecen, pero otras llenan de luz. Así la llevamos, pisando fuerte, rompiendo mitos y piernas y diagnósticos. Viviendo mil veces lo vivido, peleando entre nosotros y junto a nosotros, pero siempre por/para lo bueno que es el cariño y la compañía y el acompañamiento, enfrentando todo lo duro con lo que chocamos y a veces chocando en blandito.


Al final de estos años, yo se de cierto que tengo una mujer a mi lado, que más que mi amiga o mi novia, es mi compañera; y eso ya es más de lo que un hombre como yo pueda ya no digamos pedir, sino querer…

sábado, 26 de julio de 2014

De nuevo desperté preguntándome si soy lo que quiero ser...
... al menos esta vez lo escribo.

martes, 27 de agosto de 2013

En este asunto del amor...




En este asunto del amor, que a veces,
uno quisiera
que no acabara nunca de empezar,
parece que alguien dice:
“¿Dios es eternamente joven?”

Es tanta la alegría, que uno ignora
catástrofes y duelos.
Usted dice que sí a toda
la enorme y tan humana tontería.
Sólo hay un pensamiento,
sólo una idea sola
que es multitud, y uno quisiera
leerlo todo con los ojos cerrados
y no tener noticias de uno mismo,
ni recuerdos de nada ni de nadie;
un ágape de luces
a través de las horas inmortales.

Yo había puesto
encima de mi pecho,
un pequeño letrero que decía:
“Cerrado por demolición”.

Y aquí me tiene usted pintando las paredes,
abriendo las ventanas,
adornando la mesa con la flor amarilla
con que paga el otoño sus encantos.

Nadie te dijo, amor, que yo existía.
El amor es silvestre,
uno lo encuentra en todas partes;
en los días sin cielo,
en las tierras sin flores,
lo mismo en la mañana que en la tarde.



Carlos Pellicer

lunes, 9 de abril de 2012

Cosas indispensables...



¿Cuándo me olvidé que el único sentido de la vida es vivirla intensamente? ¿Cuándo me olvidé que no tiene sentido amar cuando no se ama fuerte? ¿Cuándo me olvidé de ser yo?





lunes, 19 de marzo de 2012

Suspenso...



Hay secretos inconfesables, como los puntos suspensivos que guardan el más agudo de los silencios. Somos palabras al margen de nuestras emociones, somos un significado infinito atrapado entre paréntesis, entre corchetes, entre comillas. No somos nada, sólo significados, secuencias vacías de letras. Sólo en la comunión de nuestros cuerpos logramos dejar de ser efímeros, vacíos, corruptibles.

Es en el encuentro de nuestras miradas, de nuestras manos, de nuestros labios, donde se esconden los significados prohibidos.

Estoy de regreso

Hace unos años decidí dejar a un lado una parte de mi vida, una parte importante; una parte que me hacía ser yo, en el sentido más propio del yo. Una parte que me constituía totalmente. Hace unos años, perdí la magia, la chispa... por no decir que me perdí a mi...

Hoy quiero recuperar esa parte, la necesito para vivir, para sentir, para morir a cada paso y seguir respirando...

Hace unos años olvidé cómo se vive al límite... pero estoy de regreso. 







Aquí me quedé... desde aquí voy a empezar.

jueves, 3 de febrero de 2011

Denuncia


"Todo mundo tiene algo que prefiere no cuestionarse, esa gente que se miente a sí misma, para permanecer en la comodidad de la ignorancia, esa gente que gusta de la vida fácil, no la persigue la duda ni el frenesí. 

A esa gente que cree que nadie ve sus secretos; yo los veo, puedo verlos sumidos en la misericordia de sus miedos, de sus ausencias propias, de sus sinsabores. 

A esa gente que prefiere no saber, yo la denuncio. A todos ustedes zombies y a su pacífica inconsciencia, la vida no es para ustedes."


(Fragmento de "Crónicas de un fin del mundo")