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Me encanta que seas prohibida; que seas prohibida y que seamos prohibidos.
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Me encanta quererte a escondidas y a escondidas escribirte un poema secreto.
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Me encanta dejarte un mensaje imposible en la almohada; para que lo descubras cuando yo ya haya escapado y nadie se entere que estuve en tu cama.
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En resumen, me encanta verte cuando no puedo verte y que me extrañes cuando estoy escondido en el armario de los silencios; queriéndote a escondidas, en secreto, y en lo prohibido.
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